Duro Felguera | Cotización

 

15 junio 2026

Duro Felguera abre una nueva etapa con un balance saneado tras la homologación judicial de su plan

La resolución del Tribunal Mercantil de Gijón valida la hoja de ruta de futuro definida por la compañía y activa una transformación financiera, jurídica y operativa orientada a reforzar su estabilidad, su actividad y su crecimiento sostenible.

Gijón, 15 de junio de 2026. El Tribunal de lo Mercantil número 3 de Gijón ha homologado el plan de reestructuración de Duro Felguera. La resolución valida la hoja de ruta definida por la empresa, proporciona las condiciones necesarias para ejecutar con solidez el plan de futuro previsto y permite a Duro Felguera iniciar una nueva fase centrada en la estabilidad, la actividad y el crecimiento ordenado, una vez despejadas las cargas de los proyectos históricos.

Durante el proceso de reestructuración, Duro Felguera mantuvo su actividad y siguió ejecutando proyectos en distintos mercados, preservando sus capacidades técnicas, la relación con sus clientes y el conocimiento de sus equipos.

La homologación culmina un proceso de más de año y medio de intensa exigencia y permite avanzar en la ejecución de un plan de viabilidad construido sobre tres pilares: una ordenación financiera que devuelve solidez al balance, cancelando la deuda insostenible y extinguiendo los principales pasivos contingentes derivados de litigios y proyectos históricos (legacy); una solución jurídica que permite cerrar esas contingencias, y una transformación operativa que reorganiza la compañía en torno a sus negocios EPC de referencia y orienta la actividad hacia un crecimiento rentable y disciplinado.

En el ámbito de la reestructuración financiera, el plan permite dotar a la compañía de una estructura financiera más sostenible y adecuada a su realidad operativa. La resolución valida las medidas previstas para ordenar el balance, reforzar la posición patrimonial de la empresa y situar sus compromisos financieros en condiciones compatibles con el desarrollo del plan de viabilidad.

La dimensión de la operación financiera es muy relevante. El plan afecta a deuda ordinaria y financiera, obligaciones convertibles, créditos de proveedores no estratégicos y pasivos contingentes vinculados a litigios y proyectos históricos. En conjunto, el perímetro afectado superaba los 980 millones de euros, incluyendo reclamaciones asociadas al proyecto Djelfa por 408 millones de euros.

A esta reordenación se suma también la novación de la deuda vinculada a FASEE a tipos de mercado con calendario de amortización hasta 2035, liberando presión financiera sobre la operativa y acomodando el calendario de repago al plan de negocio.

El plan incorpora asimismo una recapitalización de la compañía mediante una reducción de capital para absorber pérdidas acumuladas y una ampliación de capital de 10 millones de euros suscrita por Grupo Prodi. A esta operación se suma la entrada de liquidez procedente de la venta de la sede central y de la propia ampliación, hasta alcanzar 23 millones de euros. Estas medidas refuerzan la posición patrimonial de Duro Felguera y proporcionan una liquidez sólida para iniciar la nueva etapa.

La participación de Grupo Prodi va más allá de la ampliación de capital y refleja un compromiso empresarial con el futuro de Duro Felguera. Grupo Prodi consolida así su papel como accionista de referencia y socio industrial, tras haber respaldado a la compañía en las fases más exigentes del proceso.

Su apoyo se traduce también en la generación de oportunidades en los ámbitos industrial y energético que podrán desarrollarse dentro del nuevo marco de estabilidad de la compañía. Entre ellas figuran cartas de intención por valor de 300 millones de dólares para dos proyectos en México: el Proyecto Escolín, una planta de fertilizantes, y el Proyecto Tula, una central de ciclo combinado desarrollada junto a Mota-Engil México. A ello se suman desarrollos muy avanzados en Mining & Handling.

En cuanto a la vertiente jurídica, la homologación aporta el respaldo jurídico necesario para ejecutar el conjunto de medidas previstas en el plan con seguridad y eficacia. La resolución permite cerrar situaciones que durante años habían condicionado la evolución de Duro Felguera y despejar incertidumbres asociadas a proyectos legacy y contingencias relevantes.

En este contexto se enmarcan proyectos como Iernut y Djelfa, respecto de los cuales la homologación permite neutralizar contingencias y pasivos derivados, superando un foco de incertidumbre que había supuesto una carga significativa para la actividad, la gestión y la posición financiera del Grupo.

Y por lo que respecta a la reestructuración operativa, el plan impulsa una reorganización profunda de Duro Felguera para consolidar una compañía más enfocada, más eficiente y con mayor disciplina en la selección y ejecución de proyectos. La nueva organización permitirá concentrar recursos, simplificar la estructura, reforzar el control del riesgo y orientar la actividad hacia proyectos rentables y generación de valor sostenible. El objetivo no es crecer por volumen, sino recuperar actividad de forma ordenada y rentable.

Duro Felguera continuará desarrollando su actividad en el negocio EPC y de montaje, con foco en cuatro verticales en las que cuenta con experiencia acreditada e historial internacional: Energía, Mining & Handling, Industria y Energy Storage. A estas capacidades se suma la especialización propia en montaje electromecánico y montaje de turbinas, que refuerza su propuesta de valor y amplía su capacidad de acompañamiento al cliente. Este modelo integrado constituye un elemento diferencial y competitivo, al permitir intervenir en toda la cadena de valor del proyecto, desde la ingeniería y la procura hasta la construcción, el montaje y la puesta en marcha.

A esta reorganización se suma la preservación de dos elementos que el plan considera estructurales para el futuro de la compañía: el empleo y la condición de sociedad cotizada. Tras la conclusión del ERE, más de 500 profesionales continúan en Duro Felguera, asegurando la continuidad del conocimiento técnico y de la capacidad operativa que distinguen a la empresa. La compañía mantiene además su cotización en la Bolsa de Madrid, donde está presente desde 1905, un marco que refuerza la transparencia, la gobernanza y la confianza de clientes, financiadores e instituciones, y que constituye una credencial relevante en los procesos de licitación internacional.

Eduardo Espinosa, presidente ejecutivo de Duro Felguera, ha señalado que el plan de viabilidad “resuelve de forma clara y definitiva el desequilibrio histórico de la compañía” y permite abrir “una nueva etapa para volver a ser lo que Duro Felguera siempre ha sido, una empresa asturiana líder en el mundo”.

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